Los 21 procesos de Il Cavaliere

El lunes, antes de acudir a la vista preliminar por el caso Mediatrade, en el que está imputado por evasión fiscal y apropiación indebida, Silvio Berlusconi habló en el programa Mattino 5, dirigido por su amiguísimo Belpietro. Il Cavaliere dijo aquello de “soy el hombre más imputado del universo y de la historia. He tenido 30 procesos, 2.265 audiencias y 1.000 fiscales se han ocupado de mi”.

Es normal que pierda la cuenta, pero ya está Marco Travaglio para recordárselo. El subdirector de Il Fatto Quotidiano repasó ayer en Annozero todos los procesos judiciales que ha habido contra Berlusconi. Son 21. Desde 1983, acusado de tráfico de drogas, hasta 2011, imputado por prostitución de menores y abuso de poder.

 

Según Travaglio, en Italia los magistrados penales son menos de 6.000 repartidos por todo el país. Berlusconi ha sido procesado en Milán, Roma, Nápoles y Palermo, así que se antoja difícil que un magistrado de cada seis se haya ocupado de él.

Berlusconi tampoco es la persona más procesada de la historia de Italia, tres de los fiscales que dice que le persiguen tienen a sus espaldas más procesos que él. Entre ellos está precisamente Antonio di Pietro, uno de sus archienemigos, con 36. Según Travaglio,  han terminado todos en absoluciones o archivaciones.

Y aunque le haría ilusión, Il Cavaliere no es ni mucho menos el primer ministro italiano más veces imputado. Giulio Andreotti le gana con 27.

Los 21 procesos de Berlusconi se reparten así:

  • 8 prescritos, abolidos o anulados (por cambios de leyes en el momento oportuno)
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Cuando el problema no es “irse de putas” (II)

Edmondo Bruti Liberati (el nombre es el suyo de verdad, no de Goscinni y Uderzo) es el fiscal de Milán. El pasado miércoles aseguró a la prensa que lo que la fiscalía está persiguiendo son posibles delitos y no a las personas. Y que por eso cree que “la entrega de Ruby se hizo de una manera razonable”. Vale, olvidando por un momento la enajenación de Berlusconi digamos que sí, Ruby fue entregada a una persona mayor de edad, Nicole Minetti, que se hizo responsable de ella tal y como marcan las reglas.

Pero esto acaba no siendo cierto del todo como se vio después. Cuando Minetti llega a comisaría, allí estaba también Michelle Conceiçao, una chica brasileña que dice conocer a Ruby y a la que la policía se negó a entregar a la menor. Cuando se arregla todo el entuerto, las tres salen de las dependencias policiales y se decide que Ruby se vaya a casa con Michelle. Es decir, que la menor acaba estando bajo la tutela no de la persona que se presenta en comisaría en nombre del Gobierno, sino en casa de la persona a la que la policía no quiso entregar a Ruby.

Pero si Minetti iba a ir a recoger a Ruby, como el jefe de seguridad de Berlusconi había dicho a la policía, ¿qué pintaba allí Michelle? En una entrevista con el programa Annozero de Michele Santoro, ella lo explica:

“Yo quise echar una mano a esta puta, a esta ladrona de mierda. Conocí a Ruby en un restaurante, durante una cena a través de un amigo. Ella vive haciendo la ragazza imagine. Así se vende ella, pero la realidad es distinta. Cuando yo he llegado a la comisaría Nicole no estaba allí aún. Después ha llamado al premier [Berlusconi] para preguntarle qué podía hacer para ayudar a una amiga que tenía un problema. Me dijo: espera un poco, que llamo a alguien. Después llamé a Nicole y vino.

[Transcripción de la entrevista de Annozero]

Annozero – ¿Cómo tienes el número de Berlusconi?

Michele – Porque estuve saliendo con una persona que lo conoce.

A – ¿Y cómo se te ocurre llamar al premier para esto?

M – Porque sabía que él era la única persona que podía darme el consejo adecuado para ayudar a una amiga.

A – ¿Sabías que Berlusconi conocía a Ruby?

M – Sabía que ella había ido una vez a una cena en casa de Berlusconi, no sé quién la llevó.

A – ¿Y quién llamó a Nicole Minetti?

M – Yo avisé a Silvio, después la llamó él para pedirle que le echara una mano a esta persona.

A – ¿Nicole es tu amiga?

M – Sí, digamos que es una conocida. Como Milán es pequeño se conoce todo el mundo.

A – ¿Y porque no llamaste a Nicole primero sabiendo que conocía a Ruby?

M – Llamé a Nicole después de decirle que había hablado con él (Berlusconi)

A – ¿Al final es Nicole la que obtiene la tutela de Ruby y no tú?

M – Sí, primero probé yo presentando mis papeles, pero no les servían. No sé por qué, porque yo tengo todo en regla.

A – Pero cuando salisteis a las 2 de la mañana no os fuisteis a casa de Minetti sino que fuisteis a tu casa

M – Sí porque ella (Ruby) quería venir. Dijo: Yo voy a casa de Michelle.

Vale, se puede hacer un esfuerzo y aceptar como “razonable” la llamada de Palazzo Chigi a la comisaría para forzar la puesta en libertad de Ruby por razones humanitarias o diplomáticas y que Minetti, en vez de hacerse cargo de la menor, se la entregue a Michelle, que al fin y al cabo es su amiga.

Se puede aceptar si la vida de Ruby se hubiera convertido en una historia de vino y rosas. Ni lo era ni lo es. La presencia de la chica en la casa de Berlusconi en Arcore se produce después de meterse en el círculo de Lele Mora. Y Lele Mora es este señor: