Entradas etiquetadas como libia

El bueno, el feo y el malo

El bueno: Roberto Maroni (en el centro), ministro de Interior. No es que sea bueno, sino que me recuerda a un personaje de dibujos animados. Bueno, a dos. Es un ministro cabreado aunque no lo parezca. Cabreado porque, como miembro de la Liga Norte, cree que la participación de Italia en la acción-humanitaria-de-rescate-liberadora del pueblo libio, provocará una llegada desproporcionada de inmigrantes. Como si no se hubiera producido ya. Desde enero, según los datos de su ministerio, han llegado a Italia 15.000 magrebíes, la mayor parte tunecinos. Hoy en Lampedusa hay 5.000, los mismos que habitantes.

El feo: Ignazio la Russa (izquierda), ministro de Defensa. Aunque tenga más cara de malo que de feo, también me tiene cierto aire a otro personaje de ficción. Es un ministro encantado con la guerra.  Principalmente por dos motivos. Cree que la participación de Italia en Libia sirve para eliminar por la vía rápida las críticas por los coqueteos de Berlusconi con Gadafi y para recuperar la imagen del país en Europa después del escándalo Ruby. El partido de ‘el bueno’ le ha obligado a contener sus emociones por aquello de las invasiones bárbaras.

El malo: a pesar de su nombre. Angelino Alfano (derecha), ministro de Justicia. Es el artífice de las mil y una leyes ad personam de Berlusconi más recientes. No pintaba nada en la rueda de prensa. Pero como Il Cavaliere tenía un juicio y no fue, decidieron meterle allí de relleno por si alguien preguntaba.

———–

Italia aprobó la resolución 1973 de la ONU el viernes pasado y prestó siete bases aéreas a los aliados y ocho cazas para bombardear Libia. Berlusconi ha intentado, con entusiastas como La Russa, borrar de la memoria de los italianos sus trapicheos con Gadafi. Pero tiene un problema. La Liga Norte no está de acuerdo porque además de separatista, es el partido más racista en Italia. Y la Liga Norte hoy es el Gobierno de Italia. Porque si no fuera por Umberto Bossi, Il Cavaliere no sería ya primer ministro (y se vería obligado a acudir a sus juicios) ¿Cuál es el juego? Vender en Italia que esto es una acción humanitaria para acabar con el sátrapa de Gadafi (hoy sí, ayer no), mientras que en Bruselas, el ministro de Exteriores Franco Frattini advierte a sus aliados de que si no se le pasa el mando de las operaciones a la OTAN, Italia recuperará el control de sus bases. Si alguien piensa a estas alturas que Berlusconi está preocupado por el dinero que invierte Libia en la economía italiana es que conoce muy poco al personaje. Berlusconi se preocupa de sí mismo. Y en este caso, para su bienestar, se preocupa de que la Liga esté tranquila.

Anuncios

, , , , , , , , , , , ,

Deja un comentario

El beso y la mano

No es que el resto de países no tenga nada que explicar. Quizá una jaima en Sevilla, quizá un terrorista liberado, quizá una tal Marine Le Pen llevándose los votos de la derecha francesa (aunque sea falsificando las encuestas). Pero el contorsionismo de Berlusconi no tiene nombre.

, , , , , , , , , ,

1 comentario

El amigo Gadafi

Berlusconi Gadafi AFP

Hace dos años, en Bengasi, Italia y Libia firmaron un acuerdo muy especial, el Tratado de amistad, asociación y colaboración. Un documento que además de comprometer la inversión de 5.000 millones de euros para la construcción de infraestructuras en Libia, daba a Gadafi los poderes para controlar los flujos de inmigración hacia Italia.

Pero el negocio también ha sido a la inversa. Gadafi, a través de dos sociedades diferentes, controla el 7,6% de las acciones del Unicredit, el principal banco italiano. Y también tiene una participación del 7,5% en la Juventus de Turín. En la bolsa italiana, con esos porcentajes que parecen muy bajos, el dictador libio es el quinto mayor inversor individual en el país.

Después está el negocio energético. Libia controla ahora el 1% de Eni, la primera compañía de gas y petróleo italiana. Pero el objetivo está fijado en alcanzar entre el 5 y el 10%. Y lo mismo sucede con la constructora Impregilo, la empresa dedicada a los ferrocarriles, Ansaldo, y la compañía de aeronáutica, Finmeccanica.

Ayer, con los rumores de los cazas del Ejército libio ametrallando desde el aire a sus propios ciudadanos, y sus trabajadores siendo evacuados, estas empresas sufrieron las consecuencias en bolsa.

La alianza de civilizaciones de Berlusconi y Gadafi, denominada en algunos medios italianos como ‘Gheddasconi’, se culminó el verano pasado, con el coronel del bótox desembarcando en Roma con su tropa de 200 amazonas y dando clases de Corán a 500 jovencitas italianas. Una vez más, Il Cavaliere mostró su tendencia a elegir ejemplos inapropiados para la juventud italiana.

Y claro, con esta amistad en ciernes, cualquiera se atrevía a criticar la represión del régimen ante la revuelta popular. El domingo Berlusconi dijo que Gadafi estaba demasiado ocupado como para andar molestándolo y el ministro de Exteriores, Franco Frattini, advirtió a la Unión Europea antes de la reunión ayer en Bruselas, que la UE no puede ir exportando democracia por el mundo. La oposición reaccionó en bloque contra la postura oficial y hoy hay convocada una sentada en la plaza del Panteón de Roma.

Curiosamente, la única crítica oficial vino de Gianfranco Fini, que como presidente del Parlamento envió una carta a su homólogo libio pidiendo el fin de la violencia. A Frattini, que no hace mucho dijo que Gadafi era un ejemplo para la democracia, le cayó un rapapolvo en Bruselas y a última hora a Il Cavaliere no le quedó otra que lanzar una nota muy escueta diciendo que la violencia es inaceptable.

Es muy probable que la consecuencia más peligrosa para Italia no esté en la bolsa, sino en el mar. Miles de inmigrantes han llegado desde enero a las costas de Lampedusa a consecuencia de las revueltas en Túnez y Egipto. Con el Ejército libio aterrorizando a su propio pueblo, ¿quién controlará las fronteras italianas?

, , , , , , , , ,

4 comentarios

A %d blogueros les gusta esto: